Los plazos pueden variar dependiendo de la comunidad autónoma, la complejidad de la operación y la documentación aportada.
También pueden influir factores administrativos, autorizaciones necesarias o posibles revisiones relacionadas con la compraventa.
Por eso es importante preparar correctamente toda la documentación desde el inicio y planificar bien cada fase del proceso para evitar retrasos innecesarios.
